Ser Letra

Algunos dicen que escribir es de cobardes. Que las personas prefieren escribir antes que hablar, porque cuando se lee una verdad rebota más fácil que tener que escucharla.

Alguna vez, cuando mis padres se enfrentaban una crisis, mi hermana, quien tiene un don especial con las letras, escribió una carta a mi papá porque se sentía muy triste de ver como peleaban en sus narices cada noche. La carta, y aun cuando no recuerdo muy bien, estaba completamente bien escrita y redactada, escrita a puño y letra como en los viejos tiempos, era de dos o más hojas y una noche antes de irse a la cama la dejó en la mesita de noche de Papá. A la mañana siguiente y cuando ella se acercó a preguntarle si le había gustado, si estaba de acuerdo con lo que ella había colocado allí, el quito su mirada por un momento del crucigrama, la miró y le dijo sin más ni más ” eso es retórica barata” volviendo a poner su cabeza en el cuestionario dominical. 

Vaya uno a saber si la retorica barata de su hija de 15 años fue la que realmente ayudo a que el ambiente familiar mejorara o si fue por pura decencia y gallardía de mi padre al olvidar el asunto y dejar, por beneficio de todos, de pelear con mi mamá.

Años, muchos años después, descubrí que esto de la escritura viene en la sangre, buena o mala, pobre o simple, siempre ha estado presente en quienes me acompañan en esta vida como mi familia. Mi hermana, la misma de la mal llamada retorica barata, tiene un arsenal de cartas en una caja en el cuarto que compartíamos de niñas. En su época de primeros noviazgos se escribía cartas de amor, con fotitos y colorcitos que aún cuando el tiempo hizo que terminara odiando a dichos personajes, las sigue atesorando como un viejo baúl de recuerdos;  como una mini capsula del tiempo para en un futuro contarle quizás a su hijo Tomás ” así se conquistaban las mujeres en mi época”. En la misma caja, y debajo de todos estos tratados sentimentales de papel, se encuentran sus agendas, que más que eso eran diarios completos. Una tarde me senté a leerlos y es fascinante descubrir como día tras día pasaba algo nuevo que quería contarse a si misma, siempre utilizando frases y palabras muy acorde a su estado de ánimo. En realidad me sentía leyendo por ocasiones una novela romántica y a la siguiente hoja  andaba inmersa en una tragicomedia, con la fortuna de conocer en la vida real a sus protagonistas…. 

Otro día y también por pura casualidad, encontré que mi viejo tiene un cuadernillo donde consigna historias de su niñez, de su sufrida adolescencia. Recuerdos que quiere mantener y guardar por si en su vejez los olvida y quiera repasar con nostalgia algún pasaje de su vida. Esta tarea de lectura me resultó un poco más complicada ya que en él se cumple literalmente el hecho de tener letra de médico, enredada y a veces ilegible.

Hoy, en estos llamados ” tiempos modernos” me dedico a escribir en un blog, trato de hacerlo a diario, pero a veces mis obligaciones laborales no me permiten sacarle el jugo y las pepas a esta cabeza enredada en letras y maleza. Mi blog mas allá de ser una extensión digital de mis pensamientos, es también el modo de canalizar los sentimientos abrumadores que me rodean día a día, es una terapia completa, es como una sesión de psicología donde dejo volar al viento la imaginación, mientras mis lectores invisibles hacen el papel de psicólogo que escucha- lee e intenta comprender lo que escribo-digo.

Por eso quiero seguir escribiendo, y porque no?, vivir algún día de esto, aprender a hacerlo bien y que alguien se aviente a comentar más a menudo lo que escribo. Quiero escribir sin pretensiones ni complicaciones, quiero desnudar la palabra a punta de frases con o sin sentido. Quiero guardar como mi papá, un pequeño registro de las vidas que vivo en un solo párrafo, para que en un futuro, quizás en una reencarnación profunda, despertarme siendo una j o b mayúsculas. Yo quiero ser Letra.

Dedicado al siempre recordado Jorge Luis Borges, hoy en su aniversario de nacimiento número 122

xxxcambio y fueraxxx

 

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A mi hermanita…

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Para que a ti tampoco se te olvide….

Hoy es el cumpleaños número 23 de alguien muy especial para mi. Tengo la fortuna de decir que aun cuando la vida me regalo 3 hermanas mayores, el cielo me regalo una hermanita más con la que he compartido mi niñez y gran parte de mi adolescencia. Por eso mi querida Susy, ¡este post es para ti!

Susi es en realidad mi prima, pero desde muy pequeñas hemos sido inseparables, compinches insoportables para muchos. Ese par de demonios que debían estar en puestos deparados en la iglesia y ser calladas a punta de pellizcos. Las mismas que jugaban a concurso de eructos sin tomar gaseosa, donde Susi siempre se  llevara el primer puesto.

Susi tiene un alma dulce y ha sabido perdonar mis innumerables locuras, y cuando digo locuras me refiero a casos de vida y muerte, pues a la corta edad de los 3 años fui yo quien la empujó sobre una mesa dejando a la pobre a centímetros de la muerte para luego ver a mi papá -con su bigote noventero y todo- darle respiración boca a boca para reanimarla.

Susi fue y ha sido cómplice de varios sucesos delictivos en los que me he visto envuelta. A la edad de 9 años fui yo quien la manipulé, -con ayuda de otras 2 chiquidelincuentes- para llevar a cabo el robo de un bolso en el que se encontraba un cassette original de Enrique Iglesias, cinco mil pesos y un chapstick de cereza, pertenecientes a una alumna interna de bachillerato. Fui yo quien dijo: “Susa, guarda en tu maleta el cuerpo del delito y todas te cubrimos”. Grande fue la sorpresa para todos cando la coordinadora decidió requisar las maletas de todos los alumnos del curso 3A de primaria y en la maleta de la niña Susanita Aldana se encontraba el bolso hurtado. Fueron sus ojitos de angustia los que me obligaron a entregarme a las autoridades y acusarme como el cerebro de la operación “Enrique Ricón”, ese día gris en el que toda la primaria del colegio de la Presentación de Ubaté nos acorraló entre estruendosos: “¡Aldanas, rateras!”

Pero Susi supo perdonarme.

También supo perdonar que durante años la mantuviera engañada, al decirle que en un rincón de mi cuarto tenia escondido un pedacito de nube que había logrado atrapar por la ventana de un avión, en un paseo a Cartagena con mis papás. Solía decirle: ” Susi si no haces esto o aquello no te voy a mostrar el pedacito de cielo que tengo guardado”. Ella ilusionada corría y cumplía mis órdenes, hasta que un día su llanto llamó la atención de mi mamá, quien preguntó qué pasaba y ella contestó entre sollozos  que yo no quería compartirle el pedacito de nube. Mi mamá con ojos de incredulidad me miró fijamente y luego decidió castigarme por una semana por haberle mentido por tanto tiempo y de tal manera a mi primita.

Susi, a quienes todos llamábamos “el terremoto” siempre fue el sueño de un timador. Se asustaba fácilmente con palabras  como “mito”, y con la risa final de la canción Thriller de Michael Jackson. Solía llorar con lagrimas más grandes que sus ojos cuando al llegar al colegio notaba que había dejado la maleta en casa, o cuando la acusaban de romper la “muñeca-sombrilla-musical” que había estropeado la empleada del servicio y donde  ella simplemente había sido testigo. Solíamos morir de risa cuando juntas servíamos de traductoras a la tía sorda María De Jesús o cuando andábamos en bicicleta: una pedaleando y la otra llevando el manubrio con los ojos cerrados.

Susi soñaba con tener unos zapatos plataforma y hoy son los caminos para recorrer descalza los que más le apasionan.

Susi soñaba con los viajes de fines de semana con el tío Gustavo a Girardot o Melgar y hoy se da el lujo de viajar con la prima y la parrandada de amigas a lugares con paisajes increíbles.

Susi hoy siendo tu cumpleaños me disculpo una vez más por todo lo que te hice pasar, lo que nombro acá y lo que solo sabemos las dos. Quiero que sepas que estoy muy orgullosa de ti, de ver todo lo que has logrado sin la ayuda de nadie. Eres una loca muy tesa y siempre serás parte de ésta casa, de “los del otro lado”.

Te amo.

Ahora siga KaSusana….

El Idiota

Querido y recordado Señor Fiódor Dostoyevski: Ofrezco disculpas por usar el nombre de una de sus obras como título de éste post. Ésta apreciación de “idiota” que describo a continuación, dista mucho de la expuesta en su libro, obra maestra de la literatura universal. Permítase usted desde el más allá, y si le es posible, dar una mirada a esta versión de idiota, engendrada en la sociedad del siglo XXI.
Espero que las convulsiones que lo atormentaron en vida no regresen al leerme, y esté usted literalmente revolcándose en su tumba. Amén.

El día de hoy quiero escribir a una clase de personajes muy específicos, que adornan y a veces ensombrecen nuestra existencia, esos malandros sin sentido que aun cuando nos amargan y nos castigan, no logramos concebir la vida sin ellos: Los idiotas. 

Los idiotas no miran a los ojos, hablan demasiado y creen saber todo acerca de todo. No hay nada que los sorprenda, todo lo han saboreado mil y un veces más que tu y por eso se sienten especiales.

El idiota común, tiene un trabajo en el que hace alarde de su mediocridad, cree tener el poder sobre las demás mentes (a su juicio) inferiores y aunque todos sepan que conserva su trabajo por un simple vinculo ya sea familiar, o afectivo nadie se atreve a cuestionar sus acciones, Por que? porque el idiota siempre tiene como aliado la palabra, el don irrefutable del “confunde y reinarás” ese as bajo la manga que nos convierte a todos nosotros en idiotas idiotizados por el idiota mayor.

El idiota común cree encontrar satisfacción al criticar y juzgar de manera directa a quienes le rodean. Cree que de ésta manera su ego y jerarquía imaginaria se elevará en medidas proporcionales, pero lo que no sabe y no quiere aceptar, es que en el fondo su alma idiota busca algo de consuelo por todos los sueños inconclusos de su vida idiota. en el fondo tiene un resentimiento y una envidia latente por todos los logros que pueda alcanzar cualquier persona a su alrededor…..

El idiota usa palabras complicadas y rebuscadas, refranes que nadie conoce y expone dilemas que a nadie le interesan. El idiota cree conocer a la perfección tu vida y las cosas que te pasan, porque aun cuando han vivido poco, creen tener el secreto de la felicidad y el éxito bien guardados, celosamente, solo para ellos.

El idiota además de ser un hipócrita, es quien intenta simpatizarle a todo el mundo, trabaja fuertemente en su humor acido y negro que genera confianza, no nos digamos mentiras, los idiotas suelen ser agradables aún cuando los rodee ese aire de prepotencia y arribismo. 

En cierta medida y aunque odie aceptarlo, siento que los idiotas están presentes en nuestras vidas por buenas razones. Ellos nos harán dudar de nuestras capacidades, estarán ahí para señalarnos cuando cometemos errores, para pisotearte cuando tengas el agua hasta el cuello, y eso en buena medida nos ayudará a salir del hueco, a seguir adelante no matter what.  Está en nosotros saber aprovechar la idiotez de los idiotas a nuestro favor, para no convertirnos en los idiotas del futuro.

Por eso, queridos lectores invisibles, si en su lugar de trabajo, universidad u hogar existe un personaje insoportable, un idiota en todo el sentido de la palabra,  por favor no lo odie, no lo aborrezca ni mucho menos lo insulte, sienta lastima por él, porque aun cuando él en su fragante ignorancia pretenda ser mejor que usted en mucho aspectos, tenemos todos el as bajo la manga cuando decidimos hacer caso omiso a las apreciaciones de los idiotas acerca de nuestras vidas y nuestras desiciones. Los idiotas han sido enviados para que no renunciemos a lo que creemos, a lo que buscamos y queremos conseguir.

“Alabados sean los idiotas porque de ellos es el reino de la mediocridad y la ignorancia, benditos sean porque gracias a ellos podemos ser felices, felices de no ser idiotas…..”

 

Con mucho cariño y afecto verdadero a todos los idiotas que conozco…..y en especial al idiota mayor!

xxxcambio y fueraxxx